Apuesta segura en el Casino de Treceño

Lo primero que viene a la mente cuando se visita el Casino de Treceño, aún a riesgo de acudir a un lugar común, es encontrarnos verdaderamente en casa. Un pequeño restaurante (apenas ocho mesas) de cocina casera que ocupa una edificación tradicional junto a la carretera. Ya desde la entrada se percibe la sensación de encontrarnos en un lugar familiar y entrañable. La visión de la barra, surtida de  pinchos y raciones y casi siempre ocupada por vecinos de la zona, avisa de la naturaleza de este Casino: lugar de encuentro y segundo hogar de los parroquianos, condición que rápidamente adquieren los forasteros que llegan atraídos por la fama del restaurante (otro lugar común: la mejor publicidad es el boca a boca).

Y es que el Casino tiene fama muy merecida de ofrecer la mejor carne de todo el Occidente Cántabro: la especialidad de la casa es el chuletón de vaca servido en raciones pantagruélicas, piezas colosales de al menos un kilo que llegan a la mesa generosamente sazonadas con sal maldón y prácticamente crudas sobre un plato refractario en el que los comensales terminan de hacerla (o no) al gusto de cada cual. Se acompaña con pimientos confitados y patatas fritas en sartén con el mejor aceite de oliva, una guarnición impecable.

Y antes de llegar a esa maravilla de chuletón es muy aconsejable probar sus espectaculares croquetas, de bacalao o queso picón, con su finísima bechamel cubierta por un rebozo crujiente y delicado, alguna de las excelentes ensaladas (especial mención a la de ventresca y pimientos con cebolla caramelizada) o las mollejas rebozadas, un retorno a sabores perdidos y recuperados en este magnífico restaurante.

Una última pista para el caso que el lector siga esta recomendación: casi antes de sentarse en la mesa solicite a las simpatiquísimas camareras información sobre las existencias de tarta de queso, y reserve, si las hubiera, al menos una ración. A los postres se alegrará cuando descubra esta pequeña joya culinaria, un festival lácteo en el paladar, dulce y potente para rematar adecuadamente un magnífico almuerzo o cena.

En definitiva, insuperable relación calidad – precio y un agradabilísimo servicio, rápido y cordial hacen del Casino de Treceño una dirección imprescindible que convierte en asiduos a todos los que lo conocen.

MESÓN EL CASINO

Restaurante, Mesón | €€€€€€€
Calle La Plaza, 23 Treceño Cantabria
+34 942 70 98 80
Cocina: CaseraCantabra

4 comentarios en “Apuesta segura en el Casino de Treceño

  1. Hola, miren para mi es el mejor sitio donde puedo comer carne en condiciones,es mas ahora voy mucho mas y por cierto le han dado un cambio radical al restaurante,sillas blancas,madera blanca,han puesto una terraza mas acojedora…
    En resumidas cuentas un sitio estupendo y a un buen precio porque ami no me costo tan caro un chuleton para compartir con bebida y pan menos de 40 euros.un saludo

  2. Bastante caro, 40 euros por persona por compartir un chuletón y un ensalada(bebiendo agua y sin postre).
    El sitio muy oscuro,tardaron en servirnos y los servicios estaban que daban pena,sucios sin papel y puerta rota.
    No lo recomiendo

  3. Pues no sé donde ves tu la relación calidad precio,lo único medio decente que tiene es el chuletón a casi 40 euros por persona, el trato pésimo, de los peores que he recibido,no se lo recomiendo a nadie.
    Varios conocidos que han ido últimamente me han dicho lo mismo,caro,mala educación y el sitio es un antro por dentro,una cosa es que sea rústico y otra que lo tengan dejado.
    saludos

  4. Buenos dias. He de decir que calidad precio esta impresionante. Para mi gusto si no es el mejor sitio es uno de los mejores de Cantabria donde mejor carne dan. Mucha amavilidad en el trato y los platos muy rapido. Un saludo y nos veremos por alli.

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