Un sitio de ensueño
El restaurante de La Rabia tiene una característica que destaca sobre todas las demás: un emplazamiento excepcional, casi en la desembocadura de la ría de la Rabia, muy cerca de la playa de Oyambre. Está en la orilla de una laguna plagada de pájaros de muchas especies (garzas, patos, cisnes) con lo que el sitio realmente es de no creer, una preciosidad. Se come muy bien, nada sofisticado pero bien hecho y con buenísimo producto: buenos pescados y carnes, excelentes las almejas y las rabas, ideal para un aperitivo. Pegas: algunos asiduos son directamente de bofetada, el personal no es precisamente simpático y tiene una relación calidad precio discreta, como te descuides te meten un buen viaje, pero el sitio merece la pena, lo recomiendo
Mi favorito en Santander
El Riojano es mi restaurante preferido cuando visito Santander por muchas razones: tiene un encanto muy especial, con esa decoración tan básica y auténtica, el comedor decorado con barricas que hacen las veces de lienzo, las mesas rústicas…, me encanta. Y se come muy bien, siempre repito con los clásicos: excelentes croquetas de bacalao, las ensaladas ilustrada o de puerros, los pimientos rellenos, los fantásticos chipirones en su tinta. Buen servicio, muy profesional y atento, y honestidad en los precios. Muy recomendable
Vaya solomillo
Un restaurante familiar en la que la culpa de que la carne sea una maravilla la tiene el marido de la encargada de atender las mesas, carnicero para mas señas. Perfecto, sabor, corte, temperatura y punto. Cenas impecables a un precio más que razonable.